Tu peludito es un miembro importante de la familia, y en situaciones de emergencia, saber qué hacer puede marcar la diferencia en su bienestar. Aquí te compartimos una guía con pasos clave para brindarle primeros auxilios a tu lomito en caso de una urgencia.
Heridas
Si tu lomito tiene una herida, mantén la calma. Los peluditos perciben nuestras emociones, por lo que transmitir tranquilidad es fundamental. Usa una gasa limpia para presionar la herida y detener el sangrado. Luego, limpia con agua para retirar suciedad y cubre con un vendaje limpio antes de llevarlo al veterinario.
Intoxicación
En caso de intoxicación, los síntomas comunes son vómitos, diarrea, babeo excesivo y convulsiones. Si notas estos signos, no intentes inducir el vómito, ya que puede ser peligroso. Mantén la calma, averigua qué comió y guarda una muestra para mostrársela al veterinario. El tiempo es esencial para que tu lomito reciba la atención adecuada.
Golpe de calor
Un golpe de calor es grave. Si tu peludito jadea excesivamente o se muestra débil, llévalo a un lugar fresco. Usa paños húmedos de agua tibia en su abdomen, patas y cuello para enfriarlo gradualmente. No uses agua fría, ya que podría causar un shock térmico. Ofrécele agua en pequeñas cantidades, pero no lo fuerces si no desea tomar agua. Consulta al veterinario, ya que los efectos del golpe de calor pueden ser a largo plazo.
Asfixia
Si tu peludito tiene dificultades para respirar, podría estar sufriendo asfixia. Revisa su hocico en busca de objetos que puedas retirar con cuidado. Si no puedes, realiza la Maniobra de Heimlich: en lomitos pequeños, sostenlo contra tu pecho y presiona su abdomen. En lomitos grandes, colócalo de pie, rodea su abdomen con tus brazos y presiona hacia adentro y arriba. Aunque logres liberar la obstrucción, lleva a tu peludito al veterinario para descartar daños internos.
En todos los casos, después de brindar primeros auxilios iniciales, es vital que acudas a tu veterinario para un seguimiento profesional. Tu preparación ante emergencias puede marcar la diferencia en la salud de tu pequeño. ¡Recuerda que la prevención Top es clave para mantenerlo siempre bien!